Cascina Morelli 1862 – Avigliana (TO)
A las faldas del monte Pirchiriano, con vistas a los lagos de Avigliana (provincia de Turín), Cascina Morelli 1862 renace tras cinco años de restauración arquitectónica a cargo del estudio del topógrafo Giorgio Gillio, como un exclusivo bed and breakfast. Aquí el tiempo parece suspenderse entre la memoria campesina y el confort contemporáneo.
La familia Maritano ha transformado la masía familiar en un refugio donde cada habitación cuenta una antigua profesión —el granero, la hilandería, el granero, la bodega— devolviendo dignidad y poesía a gestos y conocimientos ya perdidos.
En este diálogo entre pasado y presente, el arquitecto Paolo Francia ha diseñado una intervención de diseño de interior que desafía las convenciones: en las buhardillas con vigas vistas, los muebles de época y los aperos rurales conviven con los papeles pintados deInstabilelab, que no están ahí para decorar, sino para narrar. Los motivos Odette, Lilibet, Madara y Armonia se convierten así en protagonistas absolutos de los ambientes, creando un contraste vibrante con los muebles antiguos y transformando cada habitación en un capítulo visual de una historia más grande.
El resultado es un equilibrio poco común: la autenticidad rural de la masía piamontesa dialoga con patrones botánicos contemporáneos, generando atmósferas a la vez arraigadas y sorprendentes. Un proyecto que demuestra que el papel pintado puede ser mucho más que un revestimiento: puede ser la voz narradora de un espacio.
Nos reunimos con el arquitecto Francia para explorar las decisiones de diseño y los retos técnicos de esta intervención, descubriendo cómo se seleccionó cada gráfico para evocar un oficio, un ambiente, un fragmento de la memoria colectiva.
– En Cascina Morelli, cada habitación lleva el nombre de un oficio antiguo: Granero, Hilandería, Almacén, Bodega.
¿Cómo se desarrolló el proceso de selección de los gráficos de Instabilelab para traducir en lenguaje visual la identidad de cada ambiente? ¿Hubo una correspondencia directa entre el oficio evocado y el diseño gráfico elegido, o trabajasteis con asociaciones más sutiles y poéticas?
Sí, la elección se basó sin duda en la asociación entre el diseño gráfico y el nombre del antiguo oficio, pero sobre todo estuvo marcada por la sensación emocional que nos transmitía el motivo del papel.
– Una de las características distintivas de este proyecto es el contraste entre el papel pintado contemporáneo y el mobiliario de época: máquinas de coser históricas, armarios antiguos, herramientas de madera sin tratar. ¿Cómo gestionaron este diálogo entre superficies y objetos pertenecientes a épocas tan diferentes? ¿Qué papel desempeñaron la escala y la intensidad cromática de los gráficos a la hora de equilibrar esta relación?
La gestión de este diálogo nace de la capacidad de crear emotividad visual; de hecho, los acabados de los materiales decorativos se han elegido basándonos en la escala y la intensidad cromática de los gráficos presentes en cada papel utilizado, jugando con la contraposición entre la contemporaneidad y la historicidad.
– Todas las habitaciones se encuentran en el ático, con techos inclinados y vigas a la vista, lo que supone tanto una limitación arquitectónica como una oportunidad expresiva. ¿De qué manera las características técnicas de los soportes Instabilelab han facilitado la aplicación en estos contextos irregulares? ¿Se han realizado adaptaciones específicas en la colocación o el dimensionamiento de los gráficos? En la suite matrimonial, el papel pintado acompaña al huésped hasta el cuarto de baño, envolviendo también la zona de la bañera: ¿qué técnica se ha utilizado para estas aplicaciones particulares?
El papel pintado de este proyecto se convierte en parte integrante de la forma arquitectónica de las habitaciones, determinando su propio volumen; gracias a la posibilidad gráfica de gestionar y adaptar sus papeles, se ha logrado integrarlos perfectamente en el complejo espacio habitable.
– En espacios como la Suite Cantinetta, la iluminación dialoga directamente con el papel pintado, amplificando su profundidad y dinamismo. ¿Qué importancia tuvo diseñar conjuntamente la relación entre la luz, los gráficos y los materiales para conseguir una atmósfera envolvente pero coherente con la identidad rural de la masía?
La gestión del diseño de la luz artificial indirecta y directa en este proyecto desempeña un papel fundamental para crear la atmósfera envolvente, inmersiva y contextualizada adecuada.
– En un proyecto de hostelería como Cascina Morelli, el papel pintado debe responder no solo a necesidades estéticas, sino también a requisitos de durabilidad, mantenimiento y resistencia al paso del tiempo. ¿Qué características técnicas de los materiales Instabilelab le convencieron para elegirlos para un contexto de alojamiento?
Mi elección de los materiales Instabilelab se debe a que la empresa ofrece diversas oportunidades en cuanto a soportes, texturas y acabados específicos para cada necesidad; por eso responden perfectamente a las exigencias estéticas y funcionales de los lugares en los que se utilizan.
– Cascina Morelli cuenta una historia de familia, raíces y renacimiento. ¿De qué manera los motivos de Instabilelab han contribuido a traducir esta dimensión emocional en una experiencia espacial para los huéspedes? ¿Hay alguna habitación en la que sientan que este diálogo entre memoria y diseño ha tenido un éxito especial?
La dimensión emocional ha sido la base de nuestras decisiones de diseño, ya que la emoción que experimenta el huésped debe convertirse en un recuerdo imborrable en su memoria. Por eso no hay una habitación en la que se sienta más este diálogo, ya que se ha querido crear una emotividad distinta para cada ambiente.
Cascina Morelli 1862 muestra cómo el papel pintado puede ir más allá de su función decorativa para convertirse en un instrumento narrativo, capaz de plasmar en una superficie visual historias familiares, oficios antiguos y recuerdos rurales. El arquitecto Francia ha dirigido un proyecto en el que el contraste entre lo contemporáneo y lo antiguo no genera fricción, sino armonía, diálogo y emotividad visual.
Un resultado que ha sido posible gracias a la flexibilidad de las soluciones de Instabilelab, que han permitido que el papel pintado ocupe cada rincón de la granja, desde los áticos hasta las paredes de la zona de la piscina, sin desvirtuar en ningún momento el contexto rural original.






